Resumen:
En vista que la violencia contra los niños, niñas, adolescentes y mujeres se ha instalado al interior de los vínculos humanos, como una forma de relación social que atraviesa los más diversos espacios: la familia, la afectividad, la escuela, el trabajo, la calle y los servicios de salud; por lo tanto es la expresión más aguda de las inequidades y desequilibrios existentes entre hombres y mujeres, entre adultos y niños/as y adolescentes.
En estudios realizados, por las Organizaciones del Sistema de Naciones Unidas y el movimiento social de las mujeres, han identificado que la violencia intrafamiliar y dentro de ésta, la violencia contra niñas, niños, adolescentes y mujeres atenta contra su integridad como seres bio-sico-sociales, se opone a su plena participación en el desarrollo, obstaculiza su crecimiento humano y deteriora su calidad de vida y de salud, siendo una de las principales causas de muerte y malestar.