Resumen:
El logro del más alto nivel de salud y bienestar es un derecho humano fundamental, sin importar raza o etnia, religión, género, edad, habilidades, orientación sexual, o clase social.
Los principios de una Atención Primaria en Salud (APS) universal e incluyente, concebidos en la -Declaración de Alma Ata de 1978- deberían ser la base para formular las políticas relacionadas con la salud. Ahora más que nunca se requiere de un enfoque equitativo, participativo e intersectorial.